IMPRESIONES DE UNA TORTOGA

TODOS VIVIMOS BAJO EL MISMO CIELO, PERO NO TODOS , TENEMOS EL MISMO HORIZONTE

lunes, 4 de octubre de 2010

EL TIRACHINAS


En el cuartito de mi padre, ya no queda nada que sacar a relucir, pero encontré en un cajón un tirachinas idéntico a este que muestro en la foto, era de mis hermanos y se me han venido a la cabeza ése montón de juegos que teníamos para distraernos, siempre en la calle, eran juegos muy participativos.
Los niños jugaban con el tirachinas, a la maula (éste era una especie de pincho de hierro o algún material que pesara un poco, un buén palo, podía servir y lo tiraban, de forma que quedara pinchado en la tierra, lo más lejos posible). Curiosamente, no recuerdo que nadie se sacara un ojo o cualquier otro accidente.
El aro que rodaban con un alambre curbado en un extremo para sujetarlo. Jugaban a los indios en los cercados cercanos al pueblo, al balón, las bicis, a la piola (uno se ponía agachado con los codos en las rodillas y el otro saltaba por encima, éste se ponía en la posición del otro y así avanzaban intercambiándose).
Las niñas jugábamos a los cromos (pegando un pellizco para ahuecarlos y que se volvieran con más facilidad).
A la comba (una en cada extremo de la cuerda y las demás saltando dentro, de una en una, de dos en dos, de distintas formas y maneras).
A las dos, tres e, incluso cuatro pelotitas pequeñas, tan pequeñas que todas nos cabían en una mano, las lanzábamos a la pared (o testero, según el lugar) cómo si fuésemos expertas malabaristas, a la que se le caía una pelotita, era remplazada por la siguiente niña. Así participábamos todas.
Jugábamos a las cuatro esquinas (una se quedaba en el centro e íba preguntando, acercándose a una de las cuatro que había en cada esquina ¿tiene usted candela? y mientras élla te contestaba, señalando a una de las otras tres ¡en aquella casa humea!, las otras dos tenían que intercambiar las esquinas y si la que preguntaba era más rápida y ocupaba una de las esquinas, que, por unos segundos, estaba libre, ganaba y vuelta a empezar.
Jugábamos a las princesas, a las casitas, al yo yo, al diabolo, a los recortables. Hacíamos columpios en los olivos cercanos al pueblo, unos con cuerdas y otros......con las manos bastaba para balancearnos, dependía de la forma y tamaño de dichos olivos.
Nos divertíamos muchísimo y no nos aburríamos nunca, merendábamos, jugando, el pan con chocolate (nunca, curiosamente, se terminaba el pan o el chocolate antes, siempre venía justo, último trozito de chocolate, último trozo de pan). Siempre estábamos en la calle, sin cascos, ni rodilleras, ni coderas, ¡ ni falta que nos hacía!.
Un día, se cayó un niño de un olivo y se dislocó un brazo, mi hermano le dió un tirón y como le dolía tanto él pensaba que se lo había roto, se fué a casa a esconderse, sin decir ni pío, al niño se lo llevaron al médico y le dijo que el hueso había estado fuera de su lugar y que "misteriosamente", se le había colado en su sitio, al poco nos enteramos de que el milagro lo "hizo" mi hermano.
Nos divertíamos mucho con todos estos juegos y lo mejor de todo era que, casi todos los realizábamos cantando.
En una segunda entrega os cuento algunos otros, con sus canciones incluidas.
¿Cuales eran vuestros juegos favoritos?

viernes, 1 de octubre de 2010

LA TELE QUE NO VEMOS ¿O SÍ?

Hay programas de televisión que son líderes de audiencia y ¡casi nadie los vé! ¿cómo se explica ésto?.
Allá por los años 80, recuerdo que, ponían, un viernes de cada més, una película erótica, en la tele. Yo, trabajaba entonces en una peluquería muy frecuentada, por una clientela variopinta, desde "pankis " con crestas de colores hasta señoras con su permanente, sus tintes y sus rulos. Al lunes siguiente de cada película, el tema obligado era la subsodicha película, que, misteriosamente, nadie había visto, pero la contaban de principio a fín:
-¿viste cuando sacó.....?¡uy! yo ahí lo tuve que quitar,
-pués yo la ví hasta donde le dió.....
-¡yo no! yo no la ví, porque cuando le dijo.....¡lo quité!.
Pués yo (ahora hablo de mí) no las ví, porque cuando legalizaron éste tipo de películas, yo vivía en Sevilla y tuvimos que ir a ver (digo tuvimos, porque era casi obligatorio, ya sabes... sinó.... no estabas en la onda) Enmanuelle y salí.....¿cómo diría yo? ¡asqueada! durante dos horas, aquella mujer no paró de joder (con perdón) ¡dos horas! y sólo recuerdo la escena del avión, porque comenzó ahí y el famoso sillón de mimbre, porque mi jefe peluquero era muy "snob" y se compró uno igual para la peluquería.
Bueno, pués vista Enmanuelle, era "obligatorio" ir a ver Historia de O. ¡Dios mío!, otras dos horas de jodienda (con perdón) y sólo se me quedó la imagen de aquellos vestidos, cómo de época, abiertos por detrás y por delante. Salí....¡hasta las narices!.
Llegó la hora de ir a ver Decamerón y sólo recuerdo unos pechos enormes de alguna "desvergonzada" y poco más, pero tomé una firme decisión ¡¡no vería ninguna más!!.
Llegáron muchas más, pero yo me planté ¡nunca mais!
Cambiando de registro, por aquella época también "había" que leer El País, El Correo de Andalucía, etc. yo, los leía todos. Había muchos frentes abiertos por aquél entonces y me cansé.
Cuando dejé de creer, dejé de leer. (En otra entrada contaré cosas de aquellos años, que fueron muy intensos, políticamente hablando, desde la muerte de Franco hasta la presidencia de Felipe, aseguro que, al menos en Sevilla, no tuvo desperdicio, pero poco a poco, que hoy es otra historia la que me ha traido aquí).
Decía al principio, que a la gente, le dá pudor confesar que vé los programas, denigrantes en su mayoría, pero que yo creo que de todo se puede sacar algo bueno, aunque séa un simple tema de conversación con la gente joven.
Yo ¡confieso publicamente! que veo de todo, desde Gran Hermano hasta los famosos documentales de la dos; desde Sálvame (éste lo veo menos, porque no soporto a Jorge Javier, cómo a otr@s much@s) hasta las entrevistas de Iñaqui Gabilondo; Desde El internado, pasando por Física y química hasta uno de libros que hay en el Canal Sur; desde DEC hasta La Copla de Canal Sur. Desde la isla de los famosos hasta Redes, desde el hormiguero, pasando por el diario hasta Buenafuente. Procuro ver de todo, éso sí, hay algunos insufribles con los que no pienso flagelarme, ni martirizarme.
No me gusta mucho el cine y menos el español "sorry", habrá quién se horrorice, pero es así.
¡Ahora soy yo! y como diría mi amiga la cordobesa "lo que no e, no e".
¡Ahora!, un sábado por la tarde, invierno, la chimenea encendida, mi nieto dormido o hayado en otro lugar y las pelis, super repetidas, ¡eso!.....no tiene precio. Basadas en hechos reales los klines cerquita y si llueve......¡orgásmico, oye!.
Mi hija ha comenzado Periodismo (comuniqueison) que diría la Preysler y juro que si yo supiera, que al final pierde la dignidad trabajando en uno de éstos programas, mal llamados del corazón o periodismo de investigación, no le daba ní un céntimo de estos Euros que tanto trabajo me cuesta conseguir.
Pero...... ¡la vida dá tantas vueltas!.
P.D.: Feliz fín de semana, este "finde" me toca cuidar a los abuelos, a lo mejor dá para otra entrada. Tengo ¡tantas cosas que contar!. Buscaré los recuerdos de mi madre, a ver qué encuentro por los cajones.
P.D.: Quién no haya visto a mi nieto, le recuerdo que su foto está un poquito más abajo,¡no se lo pierdan!.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

DANIEL, LA OCTAVA MARAVILLA




Mi nieto, la octava Maravilla del mundo, mi príncipe.
Tiene dos años y medio y se llama Daniel, es un milagro de la Naturaleza.
No voy a contar la situación en que nació, no hace falta entrar en detalles.
Es facil contar en televisión temas delicados, que sin pudor, han puesto de moda algunas famosas, pero la realidad es muy dura y no deberían frivolizar con ciertos temas.
En ningún momento , su madre, pensó abortar y cuando pienso que lo podría haber hecho me dán escalofríos. ¿Qué sería de mi vida sin él? está en casa desde que tenía ocho meses y desde entonces llena cada rincón. Es mi tila, mi menta-poleo, mi valiun.
Cada minuto que estoy con él, lo vivo como si me lo fueran a quitar. Cuando lo miro....no pienso, sólo quiero besarlo y abrazarlo.
Daniel es un niño feliz y su madre, ahora.....también

martes, 28 de septiembre de 2010

PALABRAS CON SONIDO



Hay palabras que se me hacen música en el paladar cuando las pronuncio, que se me queda el eco de éllas en mí mente durante algún tiempo.


No es por su significado en sí, simplemente me suenan bién, me dejan regusto cuando las nombro.





ZEPPELÍN: el artilugio, no tiene para mí, mayor interés, que el ser uno de los primeros en volar, incluso dicen que el "Empierstey" de Nueva York lo hicieron para amarrarlos, no lo sé. Tampoco el grupo musical del mismo nombre me dice mucho. Pero la palabra....me suena bién.





PARAISO: ésta, al mismo tiempo que me suena bonita, me evoca flores, cascadas, remansos de paz y áboles frutales y se me queda el pensamiento pululando entre la vegetación.





PULULANDO: ésta, me dá la sensación como de flotar en el aire, con la brisa a mí favor. la mezcla de las "eles" con las "ues", me resulta, deliciosamente musical.





CANTUERZO: es una planta autóctona del terreno, ése no es su nombre científico, pero suena remalcado, fuerte, propio del lugar. Me encanta decir cantuerzo, no sé porqué.





TITILAR: ésta, como su nombre indica, es movimiento suave, la llama de una vela, la luz de una lejana estrella. Tililar...tililando.....¡ummm! cierro los ojos y me dejo llevar en un balanceo.





TINTINEO: sonido de campanillas, de llamada o de quietud, según las circunstancias, sonido de brindis...."tintinean las copas y corre el champán, ¡chin chin! ¡vá por vosotr@s!".





Y por último, que no la última, pero, ahora no acuden a mi mente, ¡la que más me gusta!.





LIBÉLULA: en mi pueblo, se llaman "aguaores", porque siempre se encuentran cerca del agua. ésta ¡me encanta! se me enrreda la lengua al paladar , se me llena de "eles" cómo si de una planta trepadora se tratara, me suena a melodía y me queda regusto al pronunciarla.



P.D. ¿Cuales son las vuestras?.

sábado, 25 de septiembre de 2010

¡BIÉNVENIDO OTOÑO!

No sé si es por la entrada de Naranjito sobre el amigo Antonio, porque todo el mundo anda como si se le cayeran los ánimos como las hojas de la época y "mál de muchos consuelo de tontos", o porque el vaso se llenó de tal manera que he tenido que comenzar otro y mientras se llena y no.....Lo cierto es que, entre unos sobrecitos que estoy tomando para la circulación y la ausencia del calor, hoy me he levantado con más energía. En mi camino hacia la piscina, ya no miraba tanto al suelo, como éstos días atrás, íba erguida, no arrastraba los piés como un animal herido, me sentía feliz con el aire fresquito dándome en la cara.
Pensando en las cosas buenas, que tengo, que no son pocas, he intentado ponerlas, mentalmente, en una balanza, junto con las malas y hoy pesaban más las buenas.
Yo, soy depresiva (que no deprimente) por naturaleza y a todo lo malo que me ha pasado le he sacado más partido que a lo bueno, por éso parece que sólo me pasaron catrástrofes, pero, en realidad, no ha sido así. Ha habido de todo, pero mis recuerdos son traumáticos en su mayoría, porque he tenido que aprender a ver las cosas en colores. Me he quitado las depresiones con la ayuda de meditar, pensar, escuchar y leer. Un poquito de Cohello, otro poquito de Bucay, Anthoni de Mello, Rojas Marcos , Bernabé Tierno, Osso, etc. me ayudaron a que aprendiera a quererme y a valorarme, a quitarme culpas y desechar traumas, a perdonar y perdonarme.
Hay un libro, que fué, el de todos y he leido muchos, el que me hizo cambiar mi forma de ver la vida:"El monje que vendió su Ferrari" de Robin S. Sharma (círculo de Lectores). Hay un antes y un después, a partir de ahí al rompecabezas de mi mente comenzaron a encajarle las piezas.
Pero tengo recaidas, cómo los alcoholicos, los drogadictos, porque a la depresión te haces adicta y las adicciones como dice Luisma (Aida- tele 5) "lo malo no es tener adicciones, síno ¿cómo te las quitas?, así, de vez en cuando, vomito bulímicamente rabias y penas contenidas.
Cuando entré en la piscina me metí hasta el fondo y en el agua tibia, me sentí como feto en el líquido amniótico y le dí gracias a Dios y le dije: ¡¡Señor, ayer me quería morir y hoy.......¡no quiero que me abortes¡¡.
P.D.Ésto lo debí haber escrito ayer, pero no tuve tiempo.
Os deseo ¡BUÉN FÍN DE SEMANA!

jueves, 23 de septiembre de 2010

BAJADA PLAYA MAZAGÓN

Os dedico mi primera foto, con la ayuda de una amiga, estoy practicando , no sé si esto os llegará bien o no .

lunes, 20 de septiembre de 2010

¡NO ME CREO NADA!

Este podría haber sido el fín de semana que llevaba muchos meses esperando, pero ¡no!. Se me pusieron los cosas de forma que no pudiera disfrutarlo.
Siempre me dá la vida una de cal y otra de arena (cómo a todo el mundo, supongo) y voy por élla con "la sonrisa facil y el alma cansada" (esta frase no es mía, éso sí, quiero ser honesta, es de un documental que definía cómo se sentían los negros de Guinea cuando los blancos invadieron sus tierras y se aprovecharon de éllos), pero me viene "al pelo" definiendo mi propio estado de ánimos.
¿Es la Ley de Murfhy, o es la Ley de Dios?, ese Dios justiciero y malvado que se quedó fosilizado en el Antiguo Testamento. Ése que, injustamente, castigó a Moises, porque una vez dudó de Él. Me siento como ése Moises, que, después de una infancia prestada y una adolescencia feliz, Dios vino a contar con él de la forma más incongruente y por su designio tuvo que pasar 40 años interminables antes de llegar a Tierra Prometida.
Una vez dudó de Él ¡una sóla vez! y lo castigó. Le dijo:_Moises, por haber dudado de mí, te castigo con no pisar la tierra que he prometido a tu gente_ Y así fué cómo estando en la cima del monte desde el cual se divisaba la subsodicha tierra y a un paso de conseguirla, le dió, lo que viene siendo un infarto fulminante.
Yo, no he dudado una vez, síno miles, por éso no espero recompensa de un Padre que tiene le mentalidad perdida en los confines del tiempo.
Llevo muuuchos años atravesando mi desierto interior, con fatiguitas de muerte, con llagas en los piés, pariendo por el camino, dejando atrás mucha gente que no pudieron seguir mis pasos y dudando....¡ése es mi pecado!, dudando de que mis sueños nunca se harán realidad y el espíritu se cansa de fingir una felicidad que no existe o que no encuentra o que el cansancio, a veces, es más poderoso que el mismo Dios.
Como dice Tagore: "los árboles no me dejan ver el bosque".
Puede, puede que séa así y que una vez más, séa yo, quién tenga la culpa de todo.
Y el Calvario, ¿que me dices del Calvario?, el itinerario completo he recorrido mil veces, cómo si de una ruta turística se tratara, con sus humillaciones, sus azotes, su abandono, su impotencia, sus tres caidas y su crucifixión.
Con el Hijo tengo más "confianza", me siento más identificada, pero con el Padre.....¡si fué capaz de dejar que aquellos salvajes lo crucificaran, ¿qué no será capaz de dejar que me hagan a mí?.
¿Cuantas veces he llorado sangre entre "mis olivos"? ¿cuantas le he pedido que "pase de mí este caliz? ¿cuantas me he dejado prender, sabiendo quíen me traicionaba? y ¿cuantas le he encomendado mi espíritu?
¿No puede comprender que dudar es de humanos?, ¡pero si hay gente que ni lo conoce,ní quiere conocerlo y se lo pone más facil que a mí!. Es mejor ser el hijo pródigo y te agasajarán cuando regreses, o la oveja perdida y saldrán a buscarte, yó, siempre tuve que encontrar sóla el camino de vuelta.
Ya estoy cansada de escuchar y las tengo grabadas a fuego en mi mente, esas dichosas frases: Abro corchetes:
¡Ya llegará el día, mujer!
¡No desesperes, ten fé!
¡Algún día se cumplirán tus sueños!
¡Pronto cambiarán las cosas!
Cierro corchetes
¡ NO ME CREO NADA!
¡¡Ay! mujer de poca fé!!

Mi vida es un erial,
flor que toco se deshoja,
que en mi camino fatal,
alguien vá sembrando el mal,
para que yo, lo recoga.

Santa Teresa, creo, ¡qué más dá!