IMPRESIONES DE UNA TORTOGA

TODOS VIVIMOS BAJO EL MISMO CIELO, PERO NO TODOS , TENEMOS EL MISMO HORIZONTE

jueves, 28 de abril de 2011

FRENTE AL ESPEJO



Es dificil mirarte en el espejo, mirarte a los ojos y al mismo tiempo decirte y preguntarte cosas.

A veces, éstas cosas no te las quieres o no te las puedes contestar.

Todo comenzó buscándome "el lado bueno", algo que nunca me preocupó, pero debido a los kilos, que se ván acumulando como los años, en este cuerpo serrano, me veo en las fotos y no me reconozco.

La ansiedad y el extrés me producen hambre, parece que el cuerpo se pone de acuerdo y en consenso escogen al estómago para vengarse de mí por lo mucho que lo martirizo y el estómago, más obediente de lo que nunca lo fueron mis propias hijas, se rebela contra mí y le manda al cerebro señales de humo con un contenido lleno de odio, en el que sólo exite una palabra: ¡DULCES!.

El cerebro, cansado y bajo en la autoestima, escucha al pequeño demonio rojo que insistentemente le dice al oido: ¡come dulces, come dulces! y el debil ángel de la cordura, tan mono él y tan humilde, queda anulado como unos zapatos pasados de temporada.

Y así, voy acumulando años y kilos hasta parecer una escultura del señor Botero. Ya no tengo edad para ser un cuadro de Rubens, ní llego a ser el muñeco de Michelín, pero...

Lo cierto es que, aunque intento bromear con el asunto, la cosa no tiene ninguna gracia y, además atenta contra mi salud.

Me he propuesto cambiar la actitud, y mandar al infierno al diablillo rojo de la ansiedad y la gula. El sacrificio se lo ofrezco a S. Judas Tadeo, Patrón de las causas imposibles, para que me dé fuerza de voluntad.

Y, mirándome en el espejo, como os digo, recordé un ejercicio que hicimos dedicado a las relaciones humanas dentro del curso de Auxiliar en Geriatría. El ejercicio consistía en sentarnos en el centro de un círculo formado éste por las demás compañeras y frente a un espejo. Cada una de éllas te íba haciendo una pregunta y tu debías contestarla mirándote a los ojos. Parece facil ¿eh?, pués no lo es, para nada. Depende del tipo de pregunta, pero se trata de que séa un poco comprometidas para la persona que está frente al espejo. Aparentemente sencillas, pero interiormente duras.

Bueno, pués recordado el ejercicio de marras me he preguntado algunas cosillas y... si eres sincera y te miras a los ojos, cuesta un poco.


"NADIE ES MÁS SORDO QUE EL QUE NO QUIERE OIR, NÍ MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER"







lunes, 25 de abril de 2011

¡HE TENIDO UN SUEÑO!

He tenido un sueño, pero que nadie se asuste, ni voy a contar el discurso de Luther King, ni voy a recitar el tema de ZPU en hip hop, lo que quiero es contar mi último sueño. Nada mas.

Corría el día 4 de Abril y, recuerdo que compartí un video, lleno de Paz, en mi blog.
A partir de ahí, entré en un letargo mental, una sonnolencia inusual en el cual me veía dentro de un torbellino sin tiempo, un frenesí atemporal.
Íba de casa de mis padres al super, del super al centro de salud, del centro de salud al banco, del banco a mi casa, de mi casa a la piscina, de la piscina a recoger a Daniel a la guarde, de la guarde a casa, atender a Daniel mientras la madre trabaja, preparar la cena, el almuerzo, la lavadora, la compra, volver a casa de mis padres... sólo de escribirlo, me mareo, ¡qué mal sueño!.

Despierto y veo que la casa está llena de manchas de humedad, que el techo del pasillo se está desconchando, que la cortina de mi habitación se le ha caido encima a Daniel y... ¡vuelvo a dormirme!.

Entro en otro frenético sueño: mi cuñada viene de Londres y quiero tener la casa a punto, compras, limpieza, pintura...y... calor, ¡mucho calor!.

Llega mi cuñada y organizo quince días de excursiones, visitas, viajes, incluido disfrutar en S. Santa y tomar el sol, élla viene ávida de sol.

Despierto y estoy camino del aeropuerto a recoger a mi cuñada, hay caravana y tardamos casi una hora más de lo previsto, tiempo que élla aprovecha para llamar al hermano desesperada, mientras espera sentada en un banco.

Mi vida se vuelve a convertir en un frenesí: casa, compras, padres, nieto, marido, yernos, hijas, excursiones...¡no! excursiones no, ni S. Santa, ni viajes, ni sol. Sólo llueve. El letargo se convierte en pesadilla.

Suena el teléfono y es mi cuñada, que ya ha llegado a Londres, no hay nadie en casa, estoy sola. Todos se han ído y me encuentro sola...¿sola?. ¿Sola y sin nada que hacer?

Se origina una tormenta descomunal y caen rayos y truenos, literalmente, llueve con fuerza y ¡me siento feliz!. ¡Me encantan estas tardes!.

Ya pasó todo.

MIS SUEÑOS, ULTIMAMENTE, TIENEN, SIEMPRE, UN FINAL FELIZ.

lunes, 4 de abril de 2011

Eres lo que piensas... Atrae todo lo bueno a tu vida

CON EL DESEO DE QUE A ALGUIEN DE VOSOTR@S OS AYUDE A SENTIR LA PAZ. ÚLTIMAMENTE, NO TENGO TIEMPO PARA PENSAR, NO TENGO TIEMPO PARA ESCRIBIR, NO TENGO TIEMPO PARA REFLEXIONAR, PERO SIEMPRE TENGO TIEMPO PARA BUSCAR LA PAZ. SALUDOS Y BESOS A TOD@S.

miércoles, 30 de marzo de 2011

SÓLO UNA HORA




Teniendo en cuenta que la entrada anterior les agobió un poco, hoy les quiero dar una alegría y les hago una pregunta que les hará soñar un poquito:







¿QUÉ HARIAS SI, TUVIERAS 10.000 EUROS Y LOS TUVIERAS QUE GASTAR EN UNA HORA?






(aprovecho para decir que yo, con los últimos cinco minutos que me quedaran, me tomaría dos valiun y me echaría a dormir)

viernes, 25 de marzo de 2011

¡SÓLO CINCO MINUTOS!


¿QUÉ HARÍAS
SI SÓLO TE QUEDARAN
CINCO MINUTOS
DE VIDA?

miércoles, 23 de marzo de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

AMÁNDOTE HASTA EL CIELO


Apareció en la madrugada la hora del frío, hasta élla llegó el olor de lavanda mezclado con la sangre y no pudo resistir su llamada por más tiempo.
Hacía muchos años que se había ído, pero élla debía terminar lo que a él, la vida le negó aquél frío día de enero cuando su coche se metió debajo de un camión y se fué junto con su madre. élla quedó para cuidar de sus hijos y vivir si él una vida que le regaló el destino aquella tarde de Reyes.
Su madre no miró hacia atrás antes de entregarse a la luz cegadora que irradiaba una paz y una seguridad inusitada, desconocida para los mortales. Él, sí se volvió a mirar el rostro entre dormido y muerto de élla, se resistió a seguir, pero su madre, lo cogió de la mano y se lo llevó para vivir juntos la eternidad de los muertos.
Nunca más se pintó los labios carnosos y jóvenes del color de la amapola, que a él tanto lo excitaba, ní se puso aquellas blusas de escotes amplios por donde se apreciaban sus pechos generosos y el canalillo le producía escalofrios de fiebre.
Perdió el deseo y la sensualidad para siempre.
El sentido del humor le volvió después de digerir la tragedia.
Cada día había que recordarlo y contar sus anédotas, nadie quería olvidarlo y nadie lo olvidó.
Sus hijos lo conocieron, porque élla se encargó de describirlo una y otra vez hasta grabarles en la memoria y en la piel, cada gesto, cada virtud y cada defecto suyo.
Pero, aquella madrugada cuando empezaba el frío, se vistió de gala y fué al encuentro de su amado, en su cara se quedó, para vivir el infinito, una sonrisa indeleble, sus labios se pintaron de amapolas, sus ojos se volvieron dos gemas encendidas y su pelo, olvidó el blanco de los años y se tiñó de negro azabache, se enredó sobre sus hombros con las margaritas y los geranios que le brotaron.
Se adivinaron sus pechos generosos rebosantes de leche y de vida y en la profundidad del canalillo quedaban, para siempre, guardados los recuerdos de un deseo innecesario para vivir la eternidad.
Él, la esperaba vestido de domingo, de sus pantalones brotaban madreselvas y lo envolvía un olor a Paraiso concentrado y dulzón. Se cogieron de la mano y se miraron, atravesando con sus miradas los cuerpo inexistentes de los espíritus, sus almas se unieron para vivir los siglos que quedaran por venir y se fueron, cogidos de la mano, por aquél prado de espigas y amapolas con destino al Edén de sus sueños, atravesando el puente de luz que los conduciría hacia la Eternidad.
El Universo entero les pertenecía ya.
Había terminado la espera.
Él, lucía en su pecho una rústica placa de Sheriff, que sus amigos le hicieron en el taller, por diversión, por su afición a leer novelas del Oeste.
Siempre os hecharé de menos a los dos, pero desde que te dí el último beso en tu frente fría supe que eras feliz y desde entonces...a veces... os veo como dos adolescentes jugando por el Paraiso.