27 DE JULIO DE 2011
1º Día de playa (2º en dos años).
Me siento libre, segura, tranquila. Sabiendo que, después de mucho esfuerzo, de mucho sacrificio y de mucho cansancio físico, psíquico y mental acumulado ¡me lo merezco!.
No sé cómo expresar lo que siento en estos momentos, rodeada de gente que no conozco, escuchando conversaciones que no me interesan, anodinas, insulsas, de playa. Conversaciones normales de gentes normales, transparentes y nobles.
Estoy sola, pero no me siento sola. Soy feliz. Estoy disfrutando el momento, el instante, el flas de vida en cada segundo. No puedo evitar pensar en el pasado cuando, en este mismo sitio, jugué con mis hermanos y disfruté con mis amigos. No puedo evitar sentir nostalgia de aquél tiempo pasado en el que este lugar nos pertenecía sólo a nosotros, los de aquí, los del lugar.
¿Soy tan mayor o el mundo se puebla tan deprisa?. Cuestiones que me abruman, que me cuesta entender, a veces, pero que acepto, porque así son las cosas.
Me invadieron el lugar y me cuesta reconocerlo. Ya nada es igual. Todo cambió. Todo es distinto. Pero aunque pasen siglos, las personas siguen siendo las mismas. Con los mismos problemas y las mismas preocupaciones, con los mismos deseos y las mismas ilusiones, los mismos sentimientos y las mismas intenciones.
Sólo cambian los sitios. Y nosotros, los que siendo del lugar nos sentimos extraños, forasteros, extranjeros.
¡Que horror! ¿o no?. Puede que no. Todos tienen el mismo derecho. Pero yo nací aquí ¡joder!, este es mi sitio. El extraño eres tú. No yo. ¿Porqué me miras como a una extraña?. El extraño eres tú.
Lo siento por tí, pero mañana pienso volver. ¡Que lo sepas!, porque me he sacado el carnét del autobús por 15 Euros, que me sirve para todo el año. No, no tengo aquí ni chalet, ni apartameto, ni me puedo permitir alquilar nada, pero podré venir todos los días del año por 15 Euros, porque yo ¡soy de aquí!, porque cuando tú no existías aún, yo, ¡ya venía aquí!, porque cuando no existian casas, ni edificios yo, ¡ya venía aquí!, porque este sitio es mi sitio, mi lugar junto a la Peña.
No olvides que, aunque estés en tu derecho: ¡¡YO SOY DE AQUÍ!!.















