
Parador de Mazagón- Huelva
Aquí nos conocimos.
Mi querida amiga María del Mar:
Hoy, me enteré que te habías ído, que fué casi fulminante y sin avisar.
No me lo podía creer, ¿mi maripuri?.
¿Se ha ído?, era el nombre de batalla que nos pusimos un día para reirnos de nosotras mismas, cuando el trabajo amenazaba calor y cansancio, ese nombre tan vulgar, nos unía más de lo aparente.
Recuerdo tu sonrisa, subiendo la cuesta de la playa en tu cara de sorpresa, al verme después de mucho tiempo, íbas con Sandro, tu hijo, íbas feliz y te llevaste la mano al vientre para decirme que esperabas otro bebé, que Sandro se aburría y quería un compañero de juegos, no se lo negaste y estaba contento, buscando un nombre para su hermano. No sé si me lo llegaste a decir, lo siento, no lo recuerdo.
Pero te recuerdo a tí, resolviendo en el trabajo cualquier contratiempo.
Aquella fuerza y aquél genio, no parecían salir de tu cuerpo menudo.
Querías hacerte la "mala", a veces, pero, en realidad, tu sensibilidad te superaba.
Espero conocer a ése compañero de juegos que le has dejado a Sandro, que su padre y la vida se encargarán de hacerlo mayor sin tí, pero contigo.
TE QUIERO "MARIPURI", NUNCA TE OLVIDARÉ.